domingo, 29 de julio de 2012

Una introducción alrededor de la escritura

Escribir es una actividad agradable que permite en muchos casos, ayuda a mejorar y clarificar los pensamientos. Escribir ayuda a concretar las ideas que pululan por tu cabeza y, en ocasiones, las palabras también  ahuyentan, como dice la letra de la canción,  a esa compañera no deseada que se llama soledad. La escritura tiene una ventaja, permanece en el tiempo, y un inconveniente, compromete su contenido aquien escribe.
Las personas curiosas aumentan su incentivo a pensar en estos tiempos convulsos -probablemente como todos en la historia pero son los nuestros y nos parecen siempre más- con el sano propósito de alcanzar alguna explicación a las cosas que pasan alrededor y, por supuesto, en tu interior.
Compartir los pensamientos es otro cantar, porque este tiempo tiene mucho de sectario, por lo menos en este país; y defender criterios no ajustados a la consigna establecida suele generar  reacciones poco amigables entre algunos. Las peores, por supuesto, entre los que te consideran participe de su tribu y, de repente, se sienten defraudados por no escuchar lo que consideran correcto. Ante esta decepción que en el fondo encubre la preocupación del poder por la apertura de una brecha en su contra, la descalificación más terrible no se suele construir a partir de rebatir tus concluciones con sesudos argumentos; el castigo máximo es la acusación de pertenencia a los otros, al enemigo.Para de esta forma, presinar al cambio del extraviado o sufriir el castigo del resto de lso componentes del grupo.
Bueno, es éste un riesgo que en alguna ocasión se debe correr porque el potencial premio de un dialogo fructífero con personas abiertas de mente, es demasiado apetecible como para renunciar a él, por lo menos de entrada.

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