jueves, 29 de agosto de 2013

Los datos del 2T de 2013 no son buenos pero son mejores que los anteriores

Los datos de Contabilidad Nacional del 2T de 2013 de la economía española no son buenos pero son mejores que los de trimestres anteriores. No son buenos porque certifican que por noveno trimestre consecutivo disminuye la actividad productiva, es decir, la recaída en la recesión después de 2009 dura más de dos años. Tampoco son buenos porque el número de desempleados es indecente. Pero a la vez, en el 2T de 2013 casi no ha habido caída en la producción (-0,1%) y hay algunas señales para pensar que se podría volver a un mínimo crecimiento en el trimestre actual.

Las mejores noticias son la vuelta a tasas positivas de crecimiento de la inversión en bienes de equipo en los dos últimos trimestres, como síntoma de una posible ampliación de la estructura productiva que podría ser antesala de creación de empleo. Desde luego, el fuerte incremento  acumulado desde 2008 de la productividad por ocupado (12,1%) permite este supuesto. La otra buena noticia es mantener el fuerte incremento de las exportaciones iniciado con la llegada de la crisis que ha permitido cambiar a positivo el saldo de la balanza de pagos (69% del protagonismo frente al 31% de las importaciones).

La información facilitada por el INE refleja nuevamente el poco esfuerzo colaborador del excedente bruto empresarial y rentas mixtas (profesionales y trabajadores autónomos) en la imprescindible tarea de control de precios (+2%) que ensombrece el gran esfuerzo que vuelven a realizar los asalariados (-1,7%) para conseguir un mejor resultado en el deflactor del PIB (0,7%).

La distribución factorial de la renta profundiza en su senda de pérdida de recursos de los asalariados en lógica con la destrucción de empleo y evolución media de los salarios, y ganancia del excedente bruto de explotación y rentas mixtas. A pesar de ello, la proyección a todo el año de los sucedido en el primer semestre sitúa la distribución en el 50% para cada uno de los factores.

La mejora del saldo con el exterior está limitando la intensidad de la recesión gracias fundamentalmente al aumento de la presencia de los bienes y servicios españoles en los mercados exteriores hasta conseguir un superávit en la balanza de pagos. Es ésta, sin duda, una buena noticia porque como he mencionado limita los severos efectos de la recesión y porque además, significa que ya no tenemos que pedir prestado al exterior e, incluso podemos comenzar a reducir nuestra abultada deuda acumulada en el periodo 2000-2008.

El tejido productivo español tiene ahora una estructura más sana y diversa pero el proceso se está realizando con una distribución desequilibrada de los esfuerzos entre asalariados y el resto de agentes (empresas y trabajadores por cuenta propia). Para que sea de otra forma, a pesar de la necesidad de reducir la deuda que tienen todos los agentes, el esfuerzo inversor del sector privado debe ser bastante más intenso al mostrado hasta la fecha.

Mi opinión sobre la posibilidad de haber tocado fondo sigue siendo la misma que expresé la entrada titulada "Demasiados deberes, muchos lastres y pocas herramientas": se mantiene la incertidumbre debido a los muchos lastres que todavía soporta la economía española y necesitamos de un poco de ayuda del exterior a través de políticas más expansivas de los países con fundamentos macro más sanos aunque también está en nuestras manos aplicar políticas inteligentes para mejorar la demanda interna sin deteriorar los logros conseguidos en la relación con el exterior.






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