lunes, 18 de noviembre de 2013

El rescate bancario no funciona porque las nuevas operaciones de crédito también caen


En una entrada reciente en este blog (4 de noviembre 2013) explicaba la diferencia que existe entre el saldo vivo de préstamos hipotecarios y el flujo de nuevos créditos y advertía sobre la posibilidad de alcanzar una conclusión no cierta al analizar la evolución de tan sólo la primera variable. El aviso tenía su origen en el hecho de partir de una situación tan extrema en la concesión de crédito como la vivida durante la etapa expansiva (2000-2008).

La elevada deuda acumulada por familias y empresas españolas obliga a su reducción paulatina, en especial, cuando hay dificultades para refinanciarla a su vencimiento.  Pero este deseable proceso, sin embargo, debería ser compatible con la concesión de nuevos créditos de consumo e inversión a los proyectos que cuenten con una razonable viabilidad y solvencia, porque de otra manera, las posibilidades de crecimiento de la actividad y de creación de empleo son prácticamente nulas.

La información facilitada por un amable lector del blog sobre el enlace con la web del Banco de España donde se recoge la información sobre las nuevas operaciones de crédito, me permite completar la información sobre el funcionamiento del crédito en España. Desgraciadamente para todos, las conclusiones son bastante decepcionantes.

Es obvia la imposibilidad de mantener el ritmo de concesión de créditos de la etapa en la que se infló la burbuja inmobiliaria (289.507 millones a las familias y 990.525 (1) a las sociedades no financieras en 2007) pero la evolución de los nuevos créditos desde 2009 refleja un continuo descenso que incluye el presente año, cuando se extrapola a todo el ejercicio el comportamiento constatado entre enero y septiembre.

Sin conocer cuál es la cifra óptima de nuevas operaciones que permite alcanzar una tasa de crecimiento razonable sin incurrir en una mora excesiva, puede ser útil comparar las cifras del presente año con las de 2011, es decir, cuando habían ya transcurrido tres años desde el inicio de la crisis. Las nuevas operaciones de crédito concedidas las familias se han reducido un -32,6% respecto a la cuantía de 2011 (-73,1% sobre 2008) afectando a todos los apartados de crédito a familias (vivienda: -43,5%; consumo: -12,1% y otros fines: -27,9%).




Los resultados también son muy malos en las nuevas operaciones de préstamo concedidos a las sociedades no financieras al caer un -27,9% en el periodo 2011-2013 (el descenso alcanza el -61,54% cuando se compara con 2008, último año de expansión). La caída afecta también a todos los componentes aunque con diferente intensidad por tipos de crédito (más en los superiores a 1 millón de euros que en los inferiores: -29,3% frente a -25,1%).

A la vista de estas cifras no se puede afirmar que se esté produciendo una recuperación del crédito, más bien se mantiene el corte de crédito que sufren tanto familias como empresas (credit crunch). Cuando ya se conoce la noticia del impacto sobre las espaldas de los contribuyentes de buena parte del rescate bancario, no es descabellado afirmar que a pesar del esfuerzo realizado, no ha cumplido con su objetivo principal: facilitar el crédito necesario a la economía española.

Las medidas se han tomado tarde, pero además, hasta el momento se han demostrado poco eficaces.


Notas
Esta cantidad tan elevada solo se puede interpretar como una rotación anual de la mayor parte de los créditos concedidos a las sociedades no financieras.
 

2 comentarios:

  1. Un artículo muy didáctico, gracias Miguel Ángel. Me puede decir cuál es el enlace del BdE en el que ha encontrado las nuevas operaciones de crédito? Muchas gracias.

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    1. Gracias. El enlace es Boletín Estadístico del Banco de España 19.18 y siguientes
      http://www.bde.es/webbde/es/estadis/infoest/bolest19.html

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